
Louis Daguerre, por ejemplo, fue uno de los primeros que se mostraron realmente interesados en el concepto y hecho de fotografiar. Y es que originalmente, Daguerre era una persona interesada en plasmar la realidad en un plano precerbable... ya que era un pintor de la época.
Tanto era su interés por la cámara oscura y la fotografía, que se atrevió a inventar el Diorama. Un instrumento que servía para poder apreciar la fotografías con mayor profundidad o en tres dimensiones.
Tanta fue su obsesión con poder plasmar la imagen perfecta; por lo tanto, realizó múltiples experimentos con varios tipos de compuestos químicos y placas de diferentes materiales. Finalmente en 1937, tras haber conseguido una placa por accidente, patentó su descubrimiento como el proceso de daguerrotipo.
Dicho proceso consistía en plasmar la imagen sobre una placa de cobre plateado, y revelarlo con vapores
de mercurio. Por eso, la imagen estaba formada por la aleación del mercurio y la plata.

Mientras tanto en aquella misma época, Samuel Morse, un investigador e inventor, se encargaba de desarrollar su mas famoso invento... un sistema de telegrafía que recibió su nombre: Código Morse.
Samuel Morse. además de encontrarse dentro del mundo científico y tecnológico, era un pintor que disfrutaba de plasmar escenas históricas; quizá por eso sintió interés en el daguerrotipo de Daguerre.
Fue en el año de 1939, cuando Daguerre y Morse se encontraron por primera vez; esto sucedió en Francia, después de que Samuel Morse escuchara sobre el proceso del daguerrotipo. Quedó tan fascinado, que incluso escribió una carta que fue publicada en un periódico de Nueva York.
En esa carta, Morse describía el invento de Daguerre, como uno de los mas hermosos descubrimientos. Aludíendo la precisión y minuciosidad con que los objetos y personas retratados, podían ser vistos gracias al proceso de revelado del daguerrotipo. Incluso mencionaba la única falla del invento, en el que gracias a que necesitaba demasiado tiempo (10 a 15 minutos apróximadamente) en exposición a los químicos, algunas partes de la placa de impresión y de la imagen en si, se veían dañados; además de que por el tiempo de tardanza, los objetos en movimiento, no quedaban plasmados en la imagen.
Fue gracias a esta carta, que Daguerre comenzó a perfeccionar el proceso de Daguerrotipo, sobretodo para reducir el tiempo que el proceso conllevaba y no dañar las fotografías. Fue tal el éxito que tuvo, que la fotografía se hizo un negocio comercial bastante viable, pues debido al corto tiempo de producción, te permitía revelar cada vez más fotos. Sin embargo, Daguerre jamás pudo cambiar el hecho de que una vez impresa, la imagen no podría reproducirse mas veces.
Y es que el proceso de daguerritipo, realmente tuvo importancia en la historia del arte y fotografía, puesto que revoluciono la precisión de imagenes y la velocidad con que estas podrían tomarse (de 2 horas, se redujo a apróximadamente 45 minutos).
Poco después de la muerte de Daguerre en 1951, se puso a disposición el proceso llamado Ambrotype, que mejoraba aun más la fotografía, aun teniendo como base los descubrimientos de Daguerre.
Vista del Boulevard du Temple, Paris. 1838.
Fotografía tomada por Daguerre, usando el proceso de daguerrotipo.
Aquí podemos observar una fotografía del uso del daguerrotipo,
que a su vez fue tomada por otro daguerrotipo.

